Bakú volvió a demostrar por qué es uno de los circuitos urbanos más impredecibles de la Fórmula 1. George Russell conquistó este sábado el Gran Premio de Azerbaiyán 2026 después de una carrera marcada por accidentes, dos períodos de Safety Car y una persecución final de Max Verstappen que llevó la definición prácticamente hasta la bandera a cuadros. El británico de Mercedes, que había conseguido una contundente pole position, resistió la presión del neerlandés para conseguir su tercera victoria de la temporada y reducir una parte importante de la diferencia que mantiene con su compañero Kimi Antonelli en el Campeonato Mundial.
La carrera también tuvo un desenlace amargo para Franco Colapinto. El argentino había comenzado desde una prometedora novena posición después de beneficiarse de la penalización aplicada a Carlos Sainz, pero terminó abandonando tras bloquear los neumáticos en una relanzada y golpear a su compañero Pierre Gasly. El contacto terminó involucrando además a Lando Norris y provocó una nueva salida del Safety Car, transformando completamente la carrera cuando todavía quedaban suficientes vueltas para una definición dramática.
Russell convirtió la pole en una victoria trabajada
George Russell había dejado claras sus intenciones desde la clasificación. El piloto de Mercedes consiguió la pole con una vuelta de 1:42.526, superando por 0.837 segundos a Charles Leclerc y colocando al Mercedes en una posición privilegiada dentro de un circuito donde largar delante puede ofrecer una enorme ventaja. Oscar Piastri comenzó tercero, Isack Hadjar cuarto y Lando Norris quinto, mientras Max Verstappen tuvo que iniciar su remontada desde la octava posición.
Cuando se apagaron los semáforos, Russell aprovechó esa posición para controlar la primera parte de la competencia y comenzar a construir una diferencia mientras detrás aparecía una batalla mucho más complicada. Piastri debía defenderse y Verstappen rápidamente empezó a recuperar posiciones. El neerlandés superó primero a Lewis Hamilton y posteriormente a Norris en vueltas consecutivas, demostrando desde las primeras vueltas que el octavo puesto de salida no reflejaba el ritmo real que tenía Red Bull durante la carrera.
Russell, mientras tanto, parecía tener la situación relativamente bajo control. El Mercedes funcionaba bien en el largo y rapidísimo tramo principal de Bakú y el británico consiguió administrar neumáticos y ritmo sin verse obligado a participar directamente en las peleas que se desarrollaban detrás. Pero como suele ocurrir en Azerbaiyán, bastó un accidente para borrar cualquier ventaja construida durante muchas vueltas.
El primer Safety Car cambió completamente el escenario
La carrera comenzó a complicarse después de un error de Alex Albon. El incidente obligó a desplegar el Safety Car y eliminó buena parte de la ventaja que Russell había conseguido al frente. De repente, todos los principales candidatos regresaron a la misma zona de la pista y Verstappen recibió exactamente la oportunidad que necesitaba para aproximarse al Mercedes.
Las relanzadas en Bakú son particularmente delicadas. La enorme recta principal permite aprovechar el rebufo, pero la frenada hacia la primera curva obliga a reducir violentamente la velocidad después de alcanzar velocidades muy elevadas. Con los neumáticos todavía fuera de su ventana óptima y varios automóviles buscando posiciones simultáneamente, cualquier pequeño error puede terminar involucrando a varios pilotos.
Russell consiguió defenderse en la primera relanzada, pero la tranquilidad duró muy poco. Un nuevo accidente volvería a neutralizar la carrera y esta vez tendría como protagonistas precisamente a los dos Alpine que habían comenzado dentro del Top 10.
Colapinto bloquea y el domingo soñado de Alpine desaparece
Franco Colapinto había recibido una oportunidad enorme antes de la salida. Carlos Sainz, originalmente noveno, recibió una penalización de cinco puestos por no reducir suficientemente la velocidad bajo bandera amarilla durante la clasificación, lo que permitió al argentino avanzar hasta la novena posición de la parrilla. Su compañero Pierre Gasly comenzaba séptimo, por lo que Alpine tenía sus dos automóviles dentro de los diez primeros en uno de sus fines de semana más prometedores.
Pero la carrera terminó de la peor manera posible para ambos. Durante la relanzada de la vuelta 36, Colapinto perdió el punto de frenada hacia la curva 1, bloqueó las ruedas y golpeó a Gasly. El francés fue desplazado hacia la trayectoria de Lando Norris y los tres automóviles quedaron involucrados en el accidente. Dirección de carrera volvió a desplegar el Safety Car y tanto Colapinto como Gasly y Norris terminaron fuera de competencia.
La escena resultó especialmente dolorosa para Alpine porque pocas horas antes existía la posibilidad real de colocar ambos monoplazas dentro de los puntos. Colapinto también llegaba a Bakú con buenos recuerdos: precisamente en este circuito había conseguido en 2024 sus primeros puntos dentro de la Fórmula 1. Esta vez, sin embargo, la exigente frenada de la curva 1 terminó convirtiendo una oportunidad importante en un abandono colectivo.
Verstappen encontró su oportunidad
El segundo Safety Car fue exactamente lo que Verstappen necesitaba. Antes del incidente, Russell había conseguido nuevamente cierta tranquilidad al frente, pero la neutralización agrupó al pelotón y dejó al cuatro veces campeón con la posibilidad de atacar directamente por la victoria durante las vueltas finales.
Verstappen también había conseguido superar a Oscar Piastri en la lucha por la segunda posición antes de la nueva neutralización. Cuando la carrera volvió a ponerse en marcha, el neerlandés quedó inmediatamente detrás de Russell y comenzó una persecución que se extendería prácticamente hasta la línea de meta.
La presión fue enorme. Bakú posee una de las rectas más largas del calendario y un Red Bull colocado a poca distancia puede convertirse rápidamente en una amenaza mediante rebufo y DRS. Russell no tenía margen para cometer errores en ninguna de las curvas anteriores porque cualquier mala salida podía entregarle a Verstappen la oportunidad de intentar el adelantamiento al final de la recta.
Una décima decidió la victoria
Después de 51 vueltas, la diferencia entre ambos resultó mínima. Russell cruzó la meta apenas alrededor de una décima de segundo por delante de Verstappen, después de resistir un ataque final que convirtió las últimas vueltas en una batalla de precisión absoluta. Algunas clasificaciones publicadas registraron aproximadamente 0.196 segundos entre ambos, confirmando hasta qué punto la carrera terminó decidiéndose en la propia línea de meta.
Para Russell fue una victoria especialmente importante. No solamente consiguió transformar la pole en triunfo, algo que históricamente no siempre ha sido sencillo en Bakú, sino que también logró recortar puntos a Antonelli dentro del campeonato. Antes de la carrera, el italiano llegaba con una ventaja de 81 puntos después de ganar en Madrid; Russell sumó 25 puntos por la victoria mientras Antonelli terminó quinto, reduciendo en 15 puntos esa diferencia.
El campeonato sigue claramente inclinado hacia Antonelli, pero Bakú demuestra que todavía existen carreras capaces de modificar rápidamente la dinámica de una temporada.
Hadjar vuelve y sube inmediatamente al podio
Una de las grandes historias del fin de semana fue Isack Hadjar. El piloto de Red Bull regresó a la competición después de perderse los Grandes Premios de Países Bajos, Italia y España por una lesión en la muñeca, pero en Bakú no pareció necesitar demasiado tiempo para recuperar ritmo. Clasificó cuarto, incluso por delante de Verstappen, y durante la carrera consiguió mantenerse alejado de los accidentes para terminar tercero.
El resultado permitió a Red Bull conseguir un doble podio con Verstappen segundo y Hadjar tercero. En una carrera donde numerosos candidatos quedaron eliminados o perdieron posiciones, la capacidad del francés para mantenerse fuera de problemas terminó siendo tan importante como su velocidad.
Para Red Bull fue además uno de sus resultados más sólidos de la temporada. Verstappen todavía buscaba su primera victoria de 2026 y estuvo extremadamente cerca de conseguirla, mientras Hadjar regresó directamente a las posiciones de honor después de varias semanas fuera del monoplaza.
Leclerc salva el cuarto puesto para Ferrari
Charles Leclerc había comenzado segundo y parecía ser uno de los grandes candidatos para desafiar a Russell durante las primeras vueltas. Sin embargo, el Ferrari no consiguió mantener el ritmo necesario para luchar realmente por la victoria y terminó perdiendo terreno frente a los Red Bull.
Aun así, Leclerc logró mantener la cuarta posición y sumar puntos importantes. Su compañero Lewis Hamilton terminó sexto después de una carrera mucho más solitaria, sin posibilidades reales de involucrarse en la pelea por el podio. Entre ambos Ferrari apareció precisamente Antonelli, quien protagonizó una de las remontadas más importantes del día.
Ferrari salió de Bakú con ambos vehículos dentro de los seis primeros, pero seguramente con cierta frustración. Comenzar desde la primera fila con Leclerc generaba expectativas considerablemente mayores, especialmente en un circuito donde el monegasco históricamente ha mostrado mucha velocidad durante las clasificaciones.
Antonelli rescata un quinto lugar desde la posición 16
Kimi Antonelli había vivido uno de sus fines de semana más difíciles del año. El líder del campeonato golpeó el muro durante Q1 y no pudo continuar la clasificación, quedando relegado a la posición 16 de la parrilla. Después de sus victorias consecutivas en Monza y Madrid, comenzar tan atrás representaba un desafío enorme.
Pero la carrera terminó ofreciéndole varias oportunidades. Los accidentes, abandonos y períodos de Safety Car le permitieron avanzar posiciones y el italiano aprovechó el caos para terminar quinto. No es el resultado que Mercedes habría esperado del líder del campeonato antes de comenzar el fin de semana, pero considerando que partió desde la octava fila, los diez puntos obtenidos resultan extremadamente valiosos.
Antonelli salió entonces de uno de sus peores sábados del año limitando considerablemente el daño. Russell recortó su ventaja, pero el joven italiano continúa controlando la clasificación general después de haber construido una diferencia enorme durante la primera parte de la temporada.
Piastri pasó del podio al puesto 14
Oscar Piastri protagonizó otra de las grandes decepciones de la jornada. El australiano comenzó tercero y pasó buena parte de la carrera dentro de las posiciones de podio, pero un bloqueo de neumáticos durante la parte final lo dejó completamente fuera de la lucha.
Piastri terminó solamente 14º, por detrás incluso de pilotos que habían comenzado mucho más atrás. El resultado demuestra nuevamente lo castigador que puede ser Bakú. Una carrera sólida durante 40 vueltas puede desaparecer después de un único error en una frenada.
McLaren sufrió todavía más debido al abandono de Norris. El equipo pasó de tener ambos automóviles entre los cinco primeros de la parrilla a salir de Azerbaiyán prácticamente sin recompensa importante.
Seis abandonos en una carrera llena de incidentes
El Gran Premio terminó con seis pilotos fuera de competencia. Además de Colapinto, Gasly y Norris, también abandonaron Alex Albon, Valtteri Bottas y los dos Aston Martin de Fernando Alonso y Lance Stroll, aunque estos últimos sufrieron problemas mecánicos independientes. Bottas terminó contra las barreras durante la parte final de la prueba.
La cantidad de abandonos no sorprende demasiado en un circuito como Bakú. Las barreras están muy cerca, las frenadas son violentas y existen sectores donde un pequeño error puede significar el final inmediato de la carrera.
Precisamente esa combinación entre una zona histórica extremadamente estrecha y una recta gigantesca convierte al Baku City Circuit en uno de los trazados más particulares del calendario.
Sainz consigue rescatar un punto después de la sanción
Carlos Sainz había clasificado originalmente noveno, pero recibió una sanción de cinco posiciones por no respetar adecuadamente una bandera amarilla durante Q3. La penalización lo obligó a comenzar 14º y, al mismo tiempo, permitió que Colapinto avanzara hasta la novena plaza.
A pesar de comenzar mucho más atrás, Sainz consiguió mantenerse fuera de los grandes incidentes y terminó décimo, obteniendo el último punto disponible. No fue un resultado espectacular, pero considerando cómo comenzó el sábado, permitió al español rescatar algo de un fin de semana complicado.
Oliver Bearman terminó noveno y permitió que Haas volviera a sumar puntos después de varias carreras sin conseguirlo, mientras Arvid Lindblad y Esteban Ocon terminaron séptimo y octavo respectivamente.
Russell vuelve a meterse en la conversación del campeonato
Antes de Bakú, Antonelli acumulaba ocho victorias y una ventaja de 81 puntos sobre Russell. El británico sabía entonces que necesitaba empezar a descontar rápidamente si quería mantener alguna posibilidad real de luchar por el campeonato durante las últimas carreras.
La victoria en Azerbaiyán cumple exactamente ese objetivo. Russell consiguió el máximo resultado posible y Antonelli solamente pudo ser quinto. La diferencia continúa siendo grande, pero ya no es la misma que existía después de Madrid.
Más importante todavía, Mercedes continúa mostrando una enorme fortaleza como equipo. Entre Antonelli y Russell habían ganado diez de las primeras 14 carreras de la temporada antes de llegar a Bakú, y el triunfo de Russell eleva todavía más ese dominio.
Bakú volvió a entregar exactamente lo que promete
El Gran Premio de Azerbaiyán tiene una reputación construida alrededor de carreras impredecibles y 2026 no fue una excepción. Hubo penalizaciones antes de la salida, remontadas, accidentes, dos períodos de Safety Car, un líder del campeonato comenzando 16º y una definición por la victoria prácticamente sobre la línea de meta.
Russell hizo casi todo perfecto. Consiguió una pole extraordinaria, lideró buena parte de la carrera y sobrevivió a dos neutralizaciones que borraron las ventajas que había construido. Cuando Verstappen finalmente apareció detrás en las últimas vueltas, mantuvo la calma y consiguió defender una victoria que parecía mucho más sencilla durante la primera mitad del Gran Premio.
Verstappen volvió a mostrar que nunca necesita demasiado para convertirse en una amenaza. Comenzó octavo y terminó a centímetros de ganar.
Hadjar regresó de una lesión directamente al podio.
Antonelli convirtió una clasificación desastrosa en un quinto lugar.
Y Colapinto pasó de tener una de sus mejores posiciones de salida de la temporada a abandonar después de un error en la frenada más importante de la carrera.
Bakú no necesitó lluvia para producir caos.
Le bastaron sus muros, sus rectas y una primera curva que terminó cambiando la carrera de varios pilotos.
La clasificación final del Gran Premio
George Russell consiguió la victoria para Mercedes, seguido por Max Verstappen e Isack Hadjar, completando un doble podio para Red Bull. Charles Leclerc terminó cuarto, Kimi Antonelli quinto y Lewis Hamilton sexto. Arvid Lindblad fue séptimo, Esteban Ocon octavo, Oliver Bearman noveno y Carlos Sainz completó las posiciones con puntos.
Fuera del Top 10 terminaron Nico Hülkenberg, Liam Lawson, Gabriel Bortoleto, Oscar Piastri y Sergio Pérez entre los pilotos que consiguieron ver la bandera a cuadros, mientras varios nombres importantes quedaron fuera debido a accidentes y averías.
El campeonato continuará ahora con Russell intentando aprovechar el impulso conseguido en Azerbaiyán y Antonelli tratando de proteger una ventaja que todavía sigue siendo considerable.
Pero si Bakú dejó una enseñanza, es precisamente que nada puede darse por terminado demasiado pronto.
Porque en un campeonato donde una relanzada puede borrar diez segundos de ventaja y una frenada puede eliminar tres automóviles, la Fórmula 1 todavía tiene muchas historias por escribir antes de coronar a su campeón de 2026.






























